Anoche me encontraba sobre la montaña del norte
Y la luna llena irradiaba destellos color plata que iluminaban
El valle a mi alrededor, pintado el ambiente de paz y tranquilidad
Mas de repente las nubes comenzaron a llenar el cielo
Y la calma de la noche se volvió tempestad
Lentamente la lluvia mojo mi cuerpo y entre frío y cansancio
Aun de pie sobre la montaña pude observar
Cientos de cuerpos inertes que murieron sin razón
En una batalla donde no hay ganador y mientras
La lluvia cae y se mezcla con la sangre derramada
Yacen ahí los cuerpos, hasta hoy olivados, pues no hay
Quien los llore o quien los recuerda y mientras la
Tempestad se aleja solo puedo pensar en cual será
El destino de esas almas sin sosiego que ofrendaron
Sus cuerpos para calmar el fuego que emana el ansia de poder
Y pienso si habrá valido la pena dejar estas tierras cubiertas de muerte
Por un ideal, hoy la luna ha llorado a estos cuerpos
Mañana el sol los quemara.
Y vivirán por siempre en mi mente estos recuerdos
Como una señal resplandeciente de que la muerte
Me acompaña por siempre hasta que llegue el día en que tenga
Que regresar a este valle y dejar que muera mi cuerpo
Junto al de otros mas..


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